Exposiciones

El color

La división de la humanidad por el color de la piel es la más común y difundida pero también la más arbitraria, ya que difícilmente se puede decir que los africanos son verdaderamente negros, los asiáticos amarillos, los europeos blancos, y peor aún establecer en dónde comienza y termina un determinado tono de piel, que es un rasgo continuo, y cuya apreciación exacta se dificulta por las condiciones de luz y su exposición al sol, entre otros factores. Si a ello añadimos el valor que se le atribuye a este rasgo, la supremacía del blanco por sobre los demás, la descripción y los juicios respecto de la piel de otros y la percepción de la propia, este asunto aparece en toda su complejidad.

 

5.5Autor desconocido Castas, siglo XVIII Óleo sobre tela Acervo Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, INAH

 

En México esto es especialmente cierto. De entrada por la multiplicidad de herencias: indígena y española –como tanto nos lo han dicho-, pero también de distintas regiones de África, mulatos de las Antillas, chinos y filipinos, judíos y europeos de varias regiones. Las llamadas pinturas de castas dan cuenta de ello, contextualizando oficios, habitación, alimentos, comportamientos y clases sociales, entre varios rasgos más. En esa época, la Colonia, la idea de pureza se centraba en la sangre, lo cual tampoco era tan simple, ya que la religión y el ser de origen noble eran determinantes; haberse mezclado con judío o con plebeyo era suficiente para ya no ser puro de sangre.

Los españoles peninsulares se sentían ajenos a la incontenible proliferación de castas, diversidad que era percibida desde España como una muestra de poder, de la extensión de su imperio por todo el planeta. Por el contrario, los criollos -españoles nacidos aquí- no veían tal mezcla con orgullo pues decían que daba una mala imagen de la población de la Nueva España y, en su afán por probar su pureza, compraban títulos y falsificaban árboles genealógicos enteros; tal obsesión por parecer español fue generando una mayor atención a la apariencia, haciendo del color claro de la piel una marca, un signo casi equivalente a ser noble. Tenía razón el barón de Humboldt al escribir a principios del siglo XIX: “en América, la piel, más o menos blanca, decide del rango que ocupa el hombre en la sociedad”. Como si hubiera estado aquí ayer...

p 30 30 bGama cromática empleada por Frederick Starr para clasificar a los indios del sur de México, 1908.

La clasificación del color de los indígenas

El color de la piel de los habitantes de América es descrito como de múltiples tonalidades en las crónicas posteriores a la Conquista; sin embargo, la noticia de que había pueblos de piel roja –por los pigmentos que empleaban- fue instalándose en el imaginario europeo, al igual que el color pálido amarillento de los asiáticos que se decía era causado por las muchas enfermedades que les atribuían. La primera clasificación de la humanidad, elaborada y modificada varias veces por Lineo en el siglo XVIII, confirió un sostén científico a tales ideas, asociando una serie de rasgos de comportamiento igualmente prejuiciosas a cada uno de los cuatro grupos humanos que definió en su sistema.

Sirviéndose de nuevos métodos para lograr observaciones objetivas, verdaderas, inobjetables, como la forma y color del cabello y los ojos, el tamaño del cráneo, el grado de civilización y otros tantos elementos que eran analizados bajo criterios científicos, las clasificaciones posteriores ampliaron el esquema a cinco colores, innumerables tipos, subtipos, etc.

 

IMG 2392_copyFrederick Starr, In indian Mexico: a narrative of travel and labor, 1908, Libro, Acervo Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.
5.3: Luis Améndola ¡Caramba! ¿Seré yo?, 1954-1962 Acrílico sobre lienzo Colección Museo Soumaya

 

Con tal esquema inició el antropólogo estadounidense Frederick Starr su periplo por el centro y sur de México, midiendo, fotografiando, haciendo moldes de los rostros, observando la vida de los indígenas, buscando siempre establecer tipologías, datos generalizables. De esta manera determinó una escala para el color de la piel y coloreó los rostros de yeso, que luego depositó con otros objetos en varios museos (aquí se muestran por vez primera en México).

 

Bustos coloreados de indígenas mexicanos del sureste mexicanos, ca. 1900, yeso, Acervo del Museo de Historia Natural, París, Francia.

 

Los rasgos ya determinados cobraban valor al interior de las clasificaciones y teorías generales. A partir de ellos se definían mezclas de razas que eran consideradas buenas o inapropiadas, tipos puros o degenerados, toda una serie de juicios que implicaban relaciones entre colonizadores y colonizados. El color blanco siempre fue considerado como el original, del que derivaron las otras razas, el más evolucionado, al que deben tender las demás, el símbolo de la pureza, de la belleza. Todo ello en medio de datos, medidas, escalas cromáticas, publicaciones, congresos. Así es la ciencia, inseparable de su contexto social.

 

5.2Andrés Carretero Rubias, 2011, Fotografía, Colección Fundación Televisa.

 

Morenos, abstenerse 

Los estudios efectuados en los últimos años por distintas instituciones muestran que el color de la piel es un elemento central en la sociedad mexicana. Afecta la obtención de empleo pues se privilegia a quienes tienen la tez más clara (hay cantidad de anuncios que ofrecen trabajo y solicitan como requisito ser de tez clara o morena clara); dificulta conseguir vivienda, el acceso a lugares como centros nocturnos, bares y restaurantes, la posibilidad de relacionarse con otras personas, así como el salario y las oportunidades de mejorar en el ámbito escolar y laboral. La vida, pues.

 

Rossell-2

 

20130425-lens-mexico-slide-BLNT-jumbo

 

5.4.1Daniela Rosell Ricas y famosas, 1999 Impresión cronométrica Colección Fundación Televisa

 

¿Cómo interiorizamos tales valores?, ¿de dónde vienen las aspiraciones de tener la piel blanca, el cabello rubio y los ojos claros?, ¿cómo se instaló en nuestra sociedad la idea de que con un bebé de piel clara se está “mejorando la raza”? Difícil responder; pero ciertamente las muñecas rubias son de las primeras influencias en la vida, la publicidad es otra, la televisión y el cine son constante referencia, y el éxito social se halla asociado al mismo estereotipo, la llamada imagen aspiracional que conjuga aspecto físico, salud y nivel socioeconómico. Casi imposible resistir.

 

5.6Alfonso X. Peña Niños jugando, 1950 Óleo sobre tela Colección Andrés Blaisten
5.9Niñas con muñeca, s.f. Plata sobre gelatina Colección Carlos Monsivais  084-0994 copyHéctor García Muñecas, s.f. Fotografía Acervo Fundación María y Héctor García.

 

Untitled-5 75Dulce Pinzón Catwoman, de la serie La verdadera historia de los Superhéroes Fotografía Colección Fundación Televisa.
5.8Roberto Montenegro Dos mundos diferentes, s.f. Óleo sobre madera Colección Andrés Blaisten

 

Un anuncio ofreciendo empleo para una publicidad es ilustrativo:

  racismo-publicidad-aeromexico copy

 

CONAPRED Racismo en México, 2011 Video Acervo CONAPRED

 

 

 

Bustos coloreados de indígenas mexicanos del sureste mexicanos, ca. 1900, yeso, Acervo del Museo de Historia Natural, París, Francia.


logo lapenca